5 lecciones de imagen de mi madre

Este mes de Mayo en muchos países del mundo se celebra el Día de la Madre. En España es el primer domingo del mes y también en Portugal, Andorra o Hungría, mientras que en Estados Unidos, Italia o Haití, el país de mis antepasados y en una larga lista de países  es el 2º domingo del mes. En México es el día 10 de mayo y en otros como en Francia el último domingo del mes de Mayo. 

Realmente el día concreto en que se celebre no importa sino el evento en sí, hacer un homenaje a las madres, seres que nos han educado, nutrido y acompañado a lo largo de nuestra vida.

Hoy quería compartir con vosotras 5 lecciones de imagen que aprendí de mi madre, la Dra. Marcela Lafond Delima

-Sé fiel a ti misma.

Mi madre desde luego no es es convencional. No hace ni ha hecho nunca lo que se esperaba de ella. Tenía claro desde pequeña en lo que quería convertirse, se imaginó como médico y lo logró aunque tuviera que irse a estudiar lejos de su familia a más de 6000 kms. Ahora con 80 años sigue viajando sin parar, es una nómada.

Por eso si hay algo que no le gusta no tiene ningún reparo en decirlo. 

Tener criterio propio es fundamental para encontrar tu estilo y poder expresarlo con tu ropa y accesorios. No se puede gustar a todos ni seguir ciegamente tendencias. ¡Atrévete a ser valiente!

Si lo que quieres no existe, créalo.

Con tanto fast fashion y miles de estímulos que recibimos desde redes sociales, revistas o TV podemos distraernos y dejar de pensar en lo que vale la pena.

Tener un armario lleno pero con prendas que no nos dicen nada, que no nos convencen o lo que es peor, ni siquiera nos quedan bien, es un fórmula para el fracaso.

Cuando te tomas el tiempo de pensar en qué deseas transmitir con tus elecciones, sabes lo que buscas y lo que está en línea contigo.  

Y si no existe lo que te encanta, utiliza sastres o modistas. Mi madre me llevó a una modista  para crear esa prenda que soñé y que nunca encontré en una tienda  un traje rosa con cola de sirena  que llevé durante muchos años. ¡Fue una experiencia maravillosa!

-Ir de compras no es un castigo sino una fiesta.

Recuerdo que mis padres una vez al trimestre solían cogerse un día de vacaciones para llevarnos de compras a la capital, a Valencia. Era un auténtico evento, la oportunidad de ir a boutiques, a grandes almacenes, comer en restaurantes. 

Al ir de shopping un día laboral, teníamos al personal de las tiendas más atentos, podíamos mirar más tranquilamente todo el surtido y ser más eficientes porque no habían aglomeraciones.

Con un mono en los 80′

No hay un único concepto de feminidad

Somos 3 hermanas y cada una tenemos un estilo diferente. Mi madre no nos ha impuesto sus preferencias a ninguna.

Nos dejó jugar con la moda e inspirarnos con lo que se llevaba en cada época. Poder crecer a nuestro ritmo, experimentar, el saber que podernos equivocarnos y que está bien te da mucha tranquilidad.

Verla a ella reinventarse al quedarse viuda y comenzar a cuidarse más, me ha hecho ver que no hay límite para cambiar.

No te asustes si a todo el mundo no le gusta tu imagen

Recuerdo cuando mi madre me compró un conjunto con un top cruzado que dejaba al aire un centímetro del vientre (mi versión del crop top ja ja). Estábamos my contentas con la compra y cuando me lo puse en un evento en NYC hubieron personas que dijeron que era muy inapropiado y demasiado sexy. Mi madre me defendió, me tranquilizó y no dejó que las opiniones de otros me hicieran sentir mal.

Recuerda que todo el mundo tiene derecho a tener una opinión pero no tienes por qué estar de acuerdo ni dejarte afectar por ellas. 

¿Qué es lo que has aprendido de tu madre o de otras figuras maternas de referencia?

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